Balance del gobierno de AMLO apunta a claroscuros y desencantos

Lidia Arista

Como presidente número 65 de la historia de México, Andrés Manuel López Obrador generó altas expectativas. Más que un gobierno, sería una transformación en la que problemas como la corrupción, la opacidad y la inseguridad serían resueltos, sin embargo, a 13 meses de que concluya la actual administración, el balance es de claroscuros, esperanzas y desencantos, según se lee en el libro “Régimen, partidos y políticas públicas en tiempos de la ‘4T’”

En el texto coordinado por Javier Rosiles, Alberto Arellano Ríos y Juan Pablo Navarrete se realiza un balance y evaluación de los primeros cinco años del gobierno de López Obrador, sus aciertos, desaciertos y los pendientes que heredará a quien asuma la titularidad del Poder Ejecutivo el 1 de octubre de 2024.

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El libro “Régimen, partidos y políticas públicas en tiempos de la ‘4T’” es coordinado por Javier Rosiles, Alberto Arellano Ríos y Juan Pablo Navarrete y editado por el Colegio de Jalisco. (Fotos: Especiales.)

“El acceso al poder de López Obrador fue muy exitoso. Con 30 millones de votos, 53% de la votación, pero el ejercicio del gobierno ha sido muy complicado. El éxito que se tuvo en una campaña electoral es un éxito que hasta el momento no se tiene en el gobierno”, afirma Rosiles, profesor de la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán.

Debido a cambios legales, el gobierno de López Obrador no concluirá en diciembre, sino dos meses antes, por lo que la cuenta regresiva del último año está por comenzar.

Según el libro, el ambicioso proyecto llamado “cuarta transformación” concluirá su primera etapa con varios pendientes.

Gobierno unificado, partidos políticos, elecciones, políticas públicas, hacia la cuarta transformación del PRI, programas sociales y la guardia Nacional son parte de los temas que se abordan en el texto de 475 páginas.

Aquí parte de la entrevista con uno de los coordinadores:

¿Cuáles fueron las implicaciones de la llegada de la 4T?
Creemos que ya se marcaron las bases de lo que anunciaron como un proyecto transformador. Encontramos un panorama muy complejo en el que no es fácil calificar de bueno o malo, sino que hay muchos matices. Por ejemplo, en el tema de seguridad, los resultados no han sido tan buenos. En materia educativa no hay mucha claridad sobre cuáles han sido los resultados efectivos, hay un proceso que nos parece con muchos errores. En programas sociales el gasto es altísimo y hay una tendencia a la universalización de algunos programas, por ejemplo, en los adultos mayores, pero no hay una focalización para combatir la pobreza.

¿De qué profundidad fueron los cambios con la llamada 4T?
Se habló de una cuarta transformación, pero es una cuestión narrativa. No lo digo de manera peyorativa, es una cuestión narrativa que le permite a López Obrador llegar al poder con un respaldo importante, pero de ¿qué profundidad son las transformaciones? Me parece que, en algunos aspectos, como la política social, son cambios, no transformaciones.

LO ÚLTIMO

¿La llegada de López Obrador generó altas expectativas?
El acceso al poder de López Obrador fue muy exitoso, con 30 millones de votos, 53% de la votación, pero el ejercicio del gobierno ha sido muy complicado. El éxito que se tuvo en una campaña electoral es un éxito que hasta el momento no se tiene en el gobierno.

Claramente hay matices. En los programas sociales, la gente está a gusto, así lo marcan las encuestas, el 70% dice que votarían por López Obrador otra vez, por el beneficio que reciben. Sin embargo, en materia, por ejemplo, de la Guardia Nacional, no nos parece que sea una estrategia que esté logrando combatir la inseguridad.

Tenemos todavía el problema de la pobreza. Este tipo de programas sociales deberían estar focalizados para combatir la pobreza.

También está el fenómeno de la migración hubo una presión muy fuerte de Estados Unidos, hacia este fenómeno, que hay que insistir, no es un problema.

¿Cuál es el balance en materia de participación ciudadana?
Nos parece que hay un déficit de participación ciudadana. A pesar de ejercicios como revocación de mandato, nos parece que son ejercicios que aunque son de democracia directa realmente resultaron ser ejercicios simulados.

En el libro también se aborda el presidencialismo, ¿cómo fue en tiempos de AMLO?
Creemos que se está centralizando demasiado. Hay una cosa interesante, esta pugna con los organismos constitucionalmente autónomos como el INE, el INEGI, el INAI, tiene que ver con cómo esos organismos le restaron atribuciones al presidente, y un presidente que se cree tan fuerte como López Obrador, pues quiere recuperar esas atribuciones, y por eso está esa pugna permanente.

Creo que estamos en un hiperpresidencialismo con López Obrador. No estamos viendo un modelo distinto al PRI, pero remasterizado hacia la centralización. Hay una reconcentración del poder de López Obrador.

A un año prácticamente de concluir el sexenio, ¿cuál es el balance?
El balance, desde mi perspectiva, es negativa más que positiva. Para mí es más negativa como en un 60-40, porque me parece que, primero, la transformación no es de una profundidad que haya cambiado el régimen político. O sea, la manera en la que elegimos y la manera en que se ejerce el poder son las mismas. Entonces, no es cierto que haya una transformación profunda. Lo que sí es que tenemos son cambios, pero muchos de esos cambios, pues, han destruido las instituciones que funcionaban.

López Obrador es muy exitoso en cuanto a la narrativa y en cuanto al posicionamiento político tan es así que a un año, de la elección, está claro que su partido va a ganar, el partido que él fundó. Hasta ahora, los datos no dan para pensar que la oposición, ni siquiera con Xóchitl Gálvez –o con quien tú quieras–, le puede ganar.

En lo político, ¿qué López Obrador se ve en la recta final?
López Obrador es un gran estratega electoral, pero como gobernante tiene muchas fallas. Ahora en el proceso de sucesión, es muy complicado controlar al 100% la sucesión presidencial, pero no tengo duda que él va a ser uno de los factores más importantes para ver qué sucede. Pero no creo que lo controle del todo, él va a controlar la elección de la candidata presidencial, pero le va a costar mucho más controlar la selección de los estados.

López Obrador me parece que, si se quiere retirar y que quiere influir una menor medida, me parece que sí va a soltar el poder una vez que sepamos a quién elijen como candidato.

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