La sombra de García Luna alcanza a Bartlett; Abdalá confirma que recibió dinero de Weinberg

Juan Ortiz

Una investigación revela el flujo de millones de dólares desde presuntos cómplices de Genaro García Luna hacia las cuentas de Julia Elena Abdalá Lemus, pareja del exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)Manuel Bartlett, de acuerdo con información publicada por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

La danza de cifras, que asciende a 4.5 millones de dólares (equivalentes a 120 millones de pesos actuales), pone en el ojo del huracán a una figura cercana a uno de los políticos más influyentes del país.

Los depósitos, realizados entre julio de 2012 y mayo de 2017, un periodo en el que Manuel Bartlett ocupaba un escaño como senador plurinominal del Partido del Trabajo y ya formaba parte del movimiento político del entonces futuro presidente Andrés Manuel López Obrador, provienen de miembros de la familia Weinberg.

Para las autoridades federales, Mauricio Samuel Weinberg López y su hijo, Jonathan Alexis Weinberg Pinto, son considerados los prestanombres y principales cómplices de Genaro García Luna en delitos de peculado y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Contexto: la investigación contra García Luna y Bartlett

La investigación, impulsada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), se enmarca en una demanda civil presentada en 2021 en una corte de Florida. El objetivo no es otro que recuperar los fondos del erario que el exsecretario de Seguridad Pública supuestamente desvió a través del entramado empresarial de los Weinberg.

Se acusa a García Luna de orquestar una red de corrupción que benefició ilegalmente a las empresas Nunvav Inc., Nunvav Technologies Inc. y Nice Systems Ltd con más de 630 millones de dólares provenientes de 30 contratos otorgados por el entonces CISEN y el Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) entre 2009 y 2018.

El modus operandi, según las autoridades, involucraba el envío de fondos a paraísos fiscales y, posteriormente, a empresas fachada en Florida manejadas por García Luna y su esposa, quienes con estos recursos adquirieron múltiples propiedades y bienes de lujo en Miami.

Cuartoscuro

Los expedientes de la demanda civil, consultados por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), revelan que los requerimientos de información bancaria sobre Julia Abdalá se intensificaron el 12 de junio de 2024, apenas diez días después de la victoria electoral de Claudia Sheinbaum. En esa fecha, la jueza del caso, Lisa Walsh, emitió una carta rogatoria a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) solicitando información sobre los movimientos financieros de decenas de personas físicas y morales, incluyendo a la pareja de Bartlett.

La respuesta de la CNBV aún no es pública. Sin embargo, el 9 de agosto de 2024, en plena transición presidencial, la UIF presentó una moción para obligar a los Weinberg a revelar el propósito de las múltiples transferencias millonarias a Julia Abdalá. Además, se solicitó a los empresarios copias de cualquier comunicación que hubieran mantenido con la pareja de Bartlett en relación con estos depósitos.

Los depósitos a la pareja de Bartlett

La cronología de los depósitos es reveladora: iniciaron el 13 de julio de 2012, poco después del triunfo de Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales, y se extendieron casi durante todo su sexenio, hasta el 10 de mayo de 2017. Durante este periodo, las empresas de los presuntos prestanombres de García Luna recibieron contratos por cientos de millones de dólares del CISEN y el OADPRS.

En detalle, Julia Abdalá recibió nueve transferencias por un total de 2 millones 642 mil dólares en sus cuentas personales en Banco Inbursa y Caixa Galicia (hoy Abanca).

Estos fondos provenían de las cuentas de Nunvav en el Occidental Bank de Barbados. A esta suma se añade un millón 890 mil dólares depositados en las cuentas de Roybell International Inc, una sociedad offshore panameña controlada por Abdalá desde 2012. Estos depósitos a la offshore se realizaron entre mayo de 2013 y julio de 2014, también desde cuentas de Nunvav en Barbados, pero con destino al Union Bancaire Privée en Suiza, considerado un paraíso fiscal.

Aunque el expediente civil no la identifica como accionista, la investigación de los Pandora Papers en 2021 reveló que Abdalá era dueña de 10 mil acciones de Roybell International Inc., una empresa sin empleados ni oficinas. Incluso en 2017, mantenía el control de la compañía, con poderes para realizar diversas operaciones financieras y comerciales.

Abdalá confirma que recibió dinero de Weinberg

La empresaria Julia Abdalá confirmó haber recibido transferencias de la familia Weinberg, aunque aseguró que se trató de una transacción legal derivada de la compra-venta de un inmueble. En entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula, explicó que el dinero correspondió a la venta de un hotel de su propiedad ubicado en la colonia Anzures, Ciudad de México.

Abdalá detalló que la operación se realizó por un monto de 4.5 millones de dólares y que el inmueble en cuestión era un hotel boutique de 14 suites. La transacción, afirmó, quedó registrada mediante escritura pública el 1 de mayo de 2012, cuando su pareja sentimental, Manuel Bartlett, aún no ocupaba un cargo como senador de la República.

“Las transferencias corresponden a la venta de un edificio que operaba como hotel boutique de mi propiedad. La operación comercial se realizó conforme a derecho y está respaldada legalmente”, señaló la empresaria, quien rechazó cualquier insinuación sobre la ilicitud de los recursos involucrados.

Asimismo, subrayó que la compra fue realizada por la familia Weinberg a través de una empresa y que el pago provino de fondos empresariales legítimos. “Todo se acordó conforme a lo pactado y se pagó con dinero de sus empresas”, concluyó.

El vínculo Bartlett – Weinberg

Un dato que añade más intriga al caso es la amistad reconocida por Samuel Weinberg López con Manuel Bartlett y Julia Abdalá durante un interrogatorio el 12 de junio de 2024. Weinberg también admitió conocer a García Luna desde 1994 en el CISEN. Sin embargo, durante el interrogatorio, las preguntas sobre las transferencias millonarias a la pareja de Bartlett se detuvieron abruptamente.

Otra conexión llamativa es que, según una revelación de la periodista Peniley Ramírez en abril de 2019, los Weinberg operaron durante varios años desde un departamento propiedad de Abdalá ubicado en Polanco, Ciudad de México. Este mismo inmueble albergaba Tidure’s, una joyería en la que Abdalá era socia de Silvia Pinto Mazal, esposa de Samuel Weinberg.

A pesar de la contundencia de las transferencias y las conexiones evidentes, la UIF no mencionó en sus apariciones públicas que estuviera investigando a Julia Abdalá como parte de la red de corrupción de García Luna. Tampoco respondió a las preguntas de MCCI sobre posibles sospechas o denuncias contra ella. La propia Julia Abdalá tampoco ha ofrecido respuestas a los cuestionamientos.

Mientras tanto, Jonathan Alexis Weinberg Pinto fue detenido en Madrid en diciembre de 2023 y enfrenta un proceso de extradición a México por delitos relacionados con este entramado.

¿Quién es Julia Elena Abdalá?

Abdalá Lemus era periodista en Puebla cuando entrevistó al entonces gobernador de aquella entidad entre 1993 y 1999. Era propietaria de pequeñas joyerías donde se vendía bisutería. Contrajo un crédito bancario por medio millón de pesos que nunca pudo pagar y fue rescatado por el Fobaproa. No se le conoció mayor patrimonio personal.

El libro Los claroscuros de Manuel Bartlett; poder, corrupción e impunidad, de José Martínez M. destacan que fue reportera en 1986 en el periódico El Heraldo de Puebla en donde tenía a cargo los suplementos especiales del gobierno, años después trabajó como conductora del Canal 40.

El empresario Javier Moreno Valle la invitó a colaborar con él en la Televisora del Valle de México, conocida como CNI Canal 40..

Hija del fabricante textilero Jorge Abdalá, sin ser de la clase económicamente fuerte de Puebla, de ascendencia libanesa y de madre mexicana, Julia condujo el programa Realidades.

Realidades era un programa de entrevistas y de investigación que le brindaron un alto prestigio al Canal 40.

“Como muchos periodistas que han sufrido la soberbia de Manuel Bartlett, a Julia le ocurrió lo mismo. En un principio después de entrevistarlo, a Julia no le resultó simpático; sin embargo, el político quedó flechado por la guapa e inteligente reportera. Después de quedar prendado Bartlett la buscaba con insistencia pero ella estaba casada y tenía hijos. Fue hasta que Julia se divorció en los meses siguientes cuando por fin estableció una relación con su flamante pretendiente que soñaba con ser presidente de México”, escribe José Martínez en su libro..

En la entrevista Bartlett le coqueteaba, el hecho de que ella estaba casada no le importaba. Él la colmaba de atenciones y ella sabía que el político le ofrecía un mundo abundante y estable contrastante con la vida que llevaba en su matrimonio. Al poco tiempo le apostaron a un romance a sabiendas de que ambos mantenían dos modos de vida y una enorme diferencia de edades.

En el libro se lee: Antes de Julia, Bartlett mantuvo dos matrimonios. Su primera esposa fue Ana María Rodríguez Aldabe, después de divorciarse, contrajo segunda nupcias con Gloria Álvarez Miaja, con la que procreó a León Manuel y Alejandra. La señora Álvarez Miaja fue  nieta de José Miaja Menant, famoso General Republicano del Gobierno español, refugiado en México desde 1939.

Después de su segundo divorcio, Bartlett tuvo otras parejas pero fue Julia Abdalá quien le robó el corazón.

“Lo malo es que Julia llegó a los brazos de Manuel Bartlett cargada de deudas”, se lee en el libro.

De acuerdo con la investigación, en el año 2000 apareció el nombre de Julia en una de las 73 hojas del informe del consultor externo Michael W. Mackey. Se trataba de la Lista Consolidada de Transacciones Reportables del Fobaproa.

Julia Abdalá aparecía en la lista negra del Fobaproa con un préstamo personal por 493 mil pesos otorgados de manera inapropiada por Bancreser. Ese préstamo, no lo pagó.

Con información de La Silla Rota

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