ROCHA RETOMA EL GOBIERNO DE SINALOA TRAS 112 DÍAS DE LICENCIA

El gobernador anunció su reincorporación y sostiene que la investigación de la FGR no encontró elementos para acreditar una conducta penal en su contra

Alvaro Aragón Ayala

Culiacán, Sinaloa.- Rubén Rocha Moya retomó este viernes el ejercicio de sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa, después de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo. El mandatario anunció su regreso mediante un mensaje publicado en su plataforma digital, en el que reivindicó su derecho a cumplir el mandato para el que fue electo y afirmó que durante su licencia se sometió a las investigaciones de las instituciones mexicanas.

“El día de hoy he retomado el ejercicio de mi cargo de Gobernador Constitucional del Estado Sinaloa”, comunicó Rocha, quien recordó que fue elegido por las y los sinaloenses para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027.

En su mensaje, el gobernador puso especial énfasis en la decisión que tomó el pasado primero de mayo, cuando solicitó licencia temporal al Congreso del Estado. Según explicó, durante ese periodo se colocó a disposición del sistema de justicia mexicano para que las autoridades competentes investigaran los señalamientos.

“Como un ciudadano llano, de frente y sin escudarme en el fuero constitucional propio de mi investidura”, afirmó, al describir la decisión de separarse temporalmente de sus funciones.

Rocha aseguró que durante esos 112 días compareció personalmente ante la Fiscalía General de la República y respondió a las preguntas y solicitudes formuladas por los agentes del Ministerio Público.

El punto central de su mensaje fue el resultado que atribuye a esas investigaciones. El gobernador sostuvo que, después de 112 días, la propia FGR informó que “no existen los mínimos elementos de prueba” que sustenten su participación en conducta penal alguna.

La afirmación constituye el principal argumento con el que Rocha justifica políticamente su regreso. De acuerdo con su versión, cumplió con someterse a las instituciones mexicanas, atendió personalmente las diligencias y, concluida esa etapa de investigación, retomó el mandato constitucional que recibió de los ciudadanos.

El mandatario también rechazó nuevamente los señalamientos que atribuye a sectores de la ultraderecha nacional y extranjera y sostuvo que las acusaciones fueron formuladas sin pruebas con la intención de afectar al movimiento político de izquierda en el que milita.

Rocha declaró que vuelve “con la frente limpia y en alto” y que defenderá “implacablemente y sin concesiones” su honorabilidad y la de su familia.

El mensaje tuvo además un componente político inequívoco. El gobernador reafirmó su pertenencia al proyecto de la Cuarta Transformación y reivindicó su participación en el proyecto de Estado de Bienestar que, según sostuvo, ha permitido atender a sectores históricamente marginados.

También ratificó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y afirmó que su gobierno continuará trabajando bajo su liderazgo.

En uno de los pasajes más políticos de su pronunciamiento, Rocha presentó la defensa de la soberanía nacional como parte de su posición frente a los señalamientos provenientes del exterior. Reivindicó la democracia, la independencia del pueblo mexicano y la soberanía nacional frente a intereses extranjeros.

El regreso del mandatario se produce, además, en un momento particularmente sensible para Sinaloa. Dentro de Morena ya se desarrolla una competencia anticipada por posiciones políticas rumbo a 2027, mientras el gobierno estatal enfrenta una etapa de reorganización después de los 112 días de interinato.

La reincorporación de Rocha devuelve al escenario político al gobernador constitucional y modifica nuevamente el tablero de la sucesión sinaloense.

Sin embargo, su regreso no significa por sí mismo que hayan desaparecido todas las controversias relacionadas con el caso. Los procesos y acusaciones formulados en Estados Unidos constituyen un escenario distinto al de la investigación realizada por las autoridades mexicanas y deberán seguir su propio curso jurídico.

Lo que sí queda establecido políticamente es que Rocha decidió regresar al cargo después de someterse, según su propia versión, a las instituciones mexicanas y después de sostener que no fueron encontrados elementos suficientes para acreditar una conducta penal en su contra.

El gobernador vuelve así al despacho estatal con un mensaje cuidadosamente definido: cumplimiento del mandato constitucional, disposición ante la justicia mexicana, reivindicación de su inocencia, defensa de su honorabilidad y reafirmación de su pertenencia a la Cuarta Transformación.