Salud y ciberseguridad: segundo piso escolar
“El consumo incesante de contenidos digitales impacta en los procesos cognitivos de las juventudes, reduciendo su capacidad analítica y alterando sus vínculos afectivos”.
Salvador Guerrero Chiprés
El bienestar emocional y la ciberseguridad de los estudiantes edifican el segundo piso del proyecto educativo nacional, complementando la infraestructura física y el equipamiento de las escuelas.
Esta realidad fue colocada en el centro de la política pública escolar en la ceremonia del inicio del ciclo escolar 2026-2027 desde la Escuela Secundaria Técnica Número 10 Artes Gráficas, en la colonia Doctores.
Acompañadas por la comunidad estudiantil, la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, delinearon la ruta de atención ante inquietudes contemporáneas.
Actualmente la escuela padece una mudanza parcial hacia la nube, un territorio desregulado donde el mercado compite por la rectoría formativa. La relación cotidiana de las y los estudiantes con los dispositivos inteligentes opera muchas veces bajo una lógica de despojo, minando de manera sistemática la atención y resiliencia socioemocional.
El consumo incesante de contenidos digitales —el denominado scroll infinito— impacta en los procesos cognitivos de las juventudes, reduciendo su capacidad analítica y alterando sus vínculos afectivos fuera del entorno virtual. En su libro La generación ansiosa, el psicólogo social Jonathan Haidt advierte de la transición de una vida basada en el juego presencial a una mediada por las pantallas.
Tras recordar las acusaciones recientes contra Meta —que acordó con 47 estados de Estados Unidos un pago de hasta 17 mil 100 millones de dólares durante 10 años por daños en la salud mental de menores—, Sheinbaum situó la problemática en su dimensión geopolítica.
Frente a corporaciones tecnológicas orientadas a convertir la atención infantil en un negocio lucrativo, el Estado asume el derecho legítimo de fijar fronteras en defensa del interés superior de la niñez.
Esta visión federal converge con la agenda encabezada por Brugada en la CdMx. Su propuesta incorpora la estabilidad emocional como derecho inseparable de las mejoras materiales en los planteles, complementando los apoyos de becas universales. “Las escuelas deben ser el mejor espacio público, porque allí pasan cuatro horas o más, las y los niños, las y los jóvenes”, dijo la mandataria local.
Con estrategias como Auxilio Escolar, Do Re Mi Fa Sol, Mixtli Digital y Vida Plena Corazón Contento, la administración capitalina acompaña la iniciativa federal ABC de las Emociones mediante una red de contención comunitaria orientada a la seguridad digital y la paz mental.
En la víspera del Segundo Informe de Gobierno de la Presidenta, salud y ciberseguridad trascienden hacia un modelo integral de protección ciudadana.
