La Tercera Nación: Mexicanos y Mexamericanos

Mac Kroupensky

Ha llegado el momento de reivindicar nuestros orígenes, valores y capacidad. Ha llegado el momento de construir  “La Tercera Nación”*.

¿Qué es la tercera nación? Es la unión de los Mexicanos y los Mexamericanos, unidos económica, social e ideológicamente. Una simbiosis que capitaliza el valor de nuestra gente y sienta las bases para la creación de una nueva potencia socioeconómica de gran envergadura.

Ya basta de la discriminación hacia los Mexamericanos y de la marginación del 40% de nuestra población. El secreto para un gran futuro está en la creación de los instrumentos que permitirán la movilidad social que darán impulso a una gran clase media.

Hoy, cuando el mundo voltea a ver a México como la gran promesa del nearshoring, existe para nosotros la oportunidad más grande de la historia. Hay que unir la fuerza productiva de los Mexamericanos con el valioso recurso de la juventud mexicana y crear un nuevo modelo económico sin precedentes, que conformará La Tercera Nación.

El modelo comienza con los Mexamericanos volteando a ver a México como su aliado estratégico. Cuna de la tierra de sus orígenes, con la cual todavía guardan lazos profundos. 

Un dato relevante: esta comunidad de más de 38 millones de personas posee un poder adquisitivo casi del tamaño de PIB mexicano. Tienen recursos. Las remesas representan sólo el 4% de su poder adquisitivo y capacidad de inversión.

Se trata de sacar la casta. De abrir los ojos y construir juntos un modelo económico-social sin precedentes en el mundo.

Los Mexamericanos son superemprendedores, y consumen gran cantidad de productos y servicios. Hay que capitalizar la capacidad productiva en México y el mercado cautivo en Estados Unidos. Y en vez de seguir comprándole a terceros estos productos y servicios, construyamos nosotros nuestra propia proveeduría. Construyamos nosotros nuestra propia economía circular. Seamos nosotros los dueños del modelo económico, manejemos nosotros todas y cada una de las fases del negocio. 

Ahora, ya escucho a algún incrédulo diciendo que México no cuenta con la calidad de mano de obra requerida. Permíteme recordarte que la industria automotriz califica a la mano de obra mexicana como una de las mejores del mundo por su talento, capacidad y empeño. Con simplemente darle a nuestra gente en México la oportunidad de crecer y ganarse bien la vida, sucede lo mismo que ha pasado con los Mexamericanos del otro lado de la frontera. Con el incentivo correcto, somos de primera.

Te invito a visualizar este escenario: de pronto, nuestra comunidad compuesta de Mexicanos y Mexamericanos es co-dueña del motor productivo que provee bienes y servicios a nuestro mercado cautivo de alto poder adquisitivo en Estados Unidos y Canadá. Somos dueños del círculo virtuoso que YA posee el consumidor, y que producimos estratégicamente lo que este mercado compra y va a comprar. Solo con una diferencia, este es un modelo estratégico virtuoso que genera riqueza de ambos lados de la frontera y fija las bases para un desarrollo sostenible sin precedentes.

¿Cómo darle forma?

Este es un llamado a las asociaciones de ambos lados de la frontera a unirse tras el mismo propósito: generar riqueza y bienestar para sus agremiados en México, Estados Unidos y Canadá. Este es el tipo de iniciativa que tiene sentido y que le da dientes a las asociaciones para que las personas se asocien, trabajen y prosperen.

También es un llamado a las empresas y a los empresarios Mexicanos y Mexamericanos, para que redirijan sus fundaciones y programas sociales para que, en lugar de donar dinero a fondo perdido a grupos vulnerables, habiliten el movimiento aportando conocimiento, contactos y logística para contribuir al éxito de la iniciativa de La Tercera Nación.

Igualmente, es un llamado a las instituciones financieras y a las fintech a crear instrumentos financieros y fondos de inversión para impulsar, facilitar y dar certeza al movimiento.

Y para darle alma al movimiento, es también un llamado a las instituciones educativas y a los comunicadores. Hagamos una campaña permanente a favor de la coherencia, el desarrollo y la equidad. Una campaña que ponga en alto el valor de nuestro pueblo de ambos lados de la frontera. Por un lado, poner en relieve el extraordinario logro gracias a la tenacidad de los Mexamericanos que los ha convertido en la primera minoría de la nación más poderosa del mundo. Y por el otro, a nuestras raíces basadas en la familia y una riqueza cultural de la cual hay que estar muy, muy orgullosos.

¡Salgamos a comunicarlo! Y construyamos carreras universitarias para que nuestras hijas e hijos lleven este movimiento al próximo nivel.

Si hacemos esto, nos convertiremos en una potencia mundial. Una potencia respetada con su propia identidad. Una potencia dueña de su destino. Una potencia en la cual la productividad, en lugar de la sumisión y la corrupción, es la moneda de cambio.

El futuro que todos deseamos está a la mano. Lo único que hace falta es voluntad. ¿Estás listo para construir juntos La Tercera Nación? Adelante.

Ten un gran día.

* Concepto originalmente compartido por Antonio Navalón en relación a Tijuana, B.C.

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