Senadora ratera y gobierno cómplice

Juan Manuel Partida Valdez

Tremendo caso de cinismo descomunal el de la senadora ratera y el gobierno cómplice.

A la vista de todos, la morenista Imelda Castro se robó la banqueta de la calle que está al patio de su casa.

La imagen es increíble: el paso peatonal es el normal, pero desaparece al toparse con la casa de la senadora.

El domicilio es en el fraccionamiento Rincón del Valle, Sección Mediterráneo; entrada frontal por la calle Campo Arbaco, con el patio en la parte trasera por la calle Campo El Porvenir.

Doña Imelda se roba espacios públicos, sin que le importe exhibirse.

Imaginen lo que es capaz de hacer en lo oscurito.

Cosa natural en la cuatroté, el ayuntamiento de Culiacán actúa como cómplice del robo e incurre también en delito.

La pregunta inevitable es si la senadora y el gobierno municipal se seguirán haciendo tontejos.

Sin que necesitemos ponernos al borde del derrame cerebral para conocer la respuesta.

Son los que según nunca mienten, nunca roban, nunca traicionan y nunca violan las leyes.

El insultante discurso de campaña de que van por continuar la “transformación”, que todos sabemos lo que realmente significa.

Los restantes candidatos a senadores están obligados a criticar públicamente con dureza a Imelda Castro y al ayuntamiento, y a exigir que se apliquen las sanciones correspondientes.

Falta ver que se animen, porque bien sabemos que algunos son cobardes o paleros de Morena.

Ya comentaremos, porque si los demás no se atreven a exigir respeto al estado de derecho ningún mérito tienen para convertirse en legisladores.

Pendientes, pues.

DIFERENCIAS ENTRE EL DEBATE Y NOROESTE

Hace su lucha el gobernador Rubén Rocha Moya de conquistar más corazones en la cadena de El Debate.

La empresa en lo suyo, porque el periodismo también es negocio.

Una revisión de los contenidos de las dos principales cadenas de periódicos de Sinaloa revela realidades muy fáciles de distinguir.

El periódico Noroeste son puros aplausos y complicidades a favor del gobierno estatal y de casi toda la cuarta transformación.

El pasado 9 de marzo, el columnista Ernesto Hernández Norzagaray informó que fue despedido por el diario porque “hubo diferencias con sus directivos sobre el tema de la UAS y la actitud persecutoria del gobernador del estado”.

En contraste, El Debate parece botica con notas tanto a favor como en contra; columnistas que siempre echan porras al góber, y otros que a veces lo cuestionan con dureza.

El propio Rocha Moya se ha manifestado con rabia en sus semaneras, por algunas de estas columnas.

Hay una diferencia, que esperamos continúe en el caso de los debateños.

Con información de Alto Parlante

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